Lastrar las ruedas del tractor con agua.

Ventajas y desventajas.

En esta nueva entrada os ofrecemos un interesante artículo publicado en la web de nuestros amigos de www.campogalego.com. Una práctica hasta ahora muy habitual y que nos explican fantásticamente a continuación.

Juan A. Gómez Lavandeira, Delegado de Agricultura y OTR de Bridgestone Hispania explica los problemas que provoca el hidroinflado, una práctica aun demasiado extendida. Participó en la EFA Fonteboa en las Jornadas de Maquinaria Agrícola. Sostenibilidad ambiental: eficiencia energética y la conservación del suelo.

Lastrar las ruedas del tractor con agua: ventajas y desventajas

Tractor con contrapeso delantero.

El hidroinflado consiste en el lastrado de las ruedas mediante agua, ocupando el aire alrededor del 25% del volumen restante. Juan A. Gómez Lavandeira, delegado de Agricultura y OTR de Bridgestone Hispania explicó que “hace 40 años, con tractores que pesaban poco, podía entenderse, pero hoy en día no tiene sentido y los problemas que provoca no compensan el ahorro que podamos tener en no comprar un contrapeso”.

Entre las desventajas de este método, Juan A. Gómez Lavandeira enumeró las siguientes:

· Mayor peso, y por lo tanto mayor consumo de combustible. Por ejemplo, para un tractor de 120 caballos lastrando los neumáticos con agua estaríamos añadiéndole un peso de unos 1.700 kilos.

.Incremento de la compactación del suelo, ya que el neumático está más rígido. Esta compactación provocará una menor productividad del cultivo.

· Peor distribución de pesos y, por lo tanto, pérdidas en las eficiencia del motor. En tractores con doble tracción, el 40% del peso debe estar en el eje delantero y el 60% en el trasero. Si lastramos las ruedas del eje trasero con agua desequilibramos el reparto de pesos.

El tractor tiene mayor inercia interna, por lo que frenazos y las aceleraciones son a golpes, no son continuas. Esto provoca un mayor abuso y desgaste de frenos.

· Aumenta la rigidez del neumático, y por lo tanto disminuye el confort y hay un mayor riesgo de roturas.

· El tractor pasa más tiempo inactivo en reparaciones y montaje/desmontaje de los neumáticos. Es decir, hay una menor productividad del tractor y del tractorista.

“Es decir, hay claramente unos mayores costes operativos con el hidroinflado que con la compra de contrapesos para el tractor. A medio y largo plazo claramente es menos rentable el hidroinflado”, concluyó al delegado de Bridgestone.

Fuente:

Campo Galego -